
ENTRE VARONES
Del paraíso venían
tan gratas sensaciones;
cuerpos desnudos y libres
volcaban a la vez sus pasiones,
atravesando sólidas barreras
de quimeras y obsesiones
producto de la mala educación,
de costumbres y religiones.
Se dejaban llevar inconscientes
por el mundo de las prohibiciones,
bebiéndo el uno en el otro
el néctar de sus emociones,
con avaricia de cuerpos sedientos
sin atender a buenas razones.
Las pieles que arden y sudan
nada saben de frustraciones.
De tan desesperado acto
de sexo y lujuria entre varones,
surgió el amor más puro
aquél que no pone condiciones
el que emana de la libertad del hombre
sin pararse en contemplaciones.
Y por una vez el paraíso
si fue una cuestión de cojones.
Del paraíso venían
tan gratas sensaciones;
cuerpos desnudos y libres
volcaban a la vez sus pasiones,
atravesando sólidas barreras
de quimeras y obsesiones
producto de la mala educación,
de costumbres y religiones.
Se dejaban llevar inconscientes
por el mundo de las prohibiciones,
bebiéndo el uno en el otro
el néctar de sus emociones,
con avaricia de cuerpos sedientos
sin atender a buenas razones.
Las pieles que arden y sudan
nada saben de frustraciones.
De tan desesperado acto
de sexo y lujuria entre varones,
surgió el amor más puro
aquél que no pone condiciones
el que emana de la libertad del hombre
sin pararse en contemplaciones.
Y por una vez el paraíso
si fue una cuestión de cojones.
ENTRE SEÑORAS
De dos tiernas sonrisas
nacieron amapolas.
De dos dulces miradas
un gran rosal de rosas.
Entre las margaritas
volaron las palomas.
En un jardín florido
caricias decorosas.
y libres los sentidos
en húmedas corolas
Siluetas femeninas
contra dulces aromas
liberados deseos
de luz esplendorosa
De flores y dulzura
de pequeñas gotas
nació el suave amor,
amor entre señoras.