Mírame en la penumbra
hasta que tus ojos me iluminen.
Concédeme el tiempo y la suerte
que nunca tuvimos juntos.
Sé paciente infinito
en la espera y la ilusión.
Dame un silencio sin pausa
al ritmo de tus latidos.
Desnuda la vergüenza celosa
y las paredes de mi espacio.
Cautiva mi pena en las manos
hasta que me hagan libre.
Vuelve a la espiral del primer día
como un misterio pasado.
Haz que esto no acabe nunca
tanto como si me quisieras.







